Tarta de la abuela: la receta clásica de galletas, crema y chocolate

Tarta de la abuela: receta paso a paso con galletas, crema y chocolate

En breve 🍫

  • Postre sin horno de capas de galletas, crema pastelera y cobertura de chocolate
  • Se monta en poco más de una hora y luego se deja cuajar en la nevera
  • Para un molde de 20×20 cm salen unas 12 raciones
  • Mínimo 6 horas de nevera, mejor de un día para otro
  • Admite variantes con natillas, canela, licor o preparado en polvo

Cuando en casa se acerca un cumpleaños o toca reunir a la familia entera un domingo, la tarta de la abuela suele ser la respuesta más socorrida: no necesita horno, se prepara con antelación y gusta prácticamente a todo el mundo. Es ese postre que aparece en la mesa sin grandes anuncios y que, aun así, siempre se acaba primero.

La tarta de la abuela es un postre sin horno hecho con capas de galletas remojadas en leche, crema pastelera o natillas y una cobertura de chocolate, que se deja cuajar en la nevera varias horas antes de servir. La receta que sigue detalla cantidades exactas, el montaje paso a paso y las variantes más habituales para adaptarla al gusto de cada casa.

Qué es la tarta de la abuela y cuándo se sirve

Por muy distintas que sean las versiones que circulan, la tarta de la abuela mantiene siempre tres elementos fijos: galletas, una crema pastelera o unas natillas, y una cobertura de chocolate. Todo lo demás —el tipo de licor, la especia de turno, el grosor de las capas— es terreno libre, y por eso se dice que hay tantas versiones como abuelas.

Es, ante todo, un postre de cumpleaños y de reuniones familiares, pensado para servir a bastante gente sin complicarse con el horno. Su facilidad es justamente lo que la ha mantenido viva en tantas cocinas durante generaciones: se monta con calma la víspera y al día siguiente solo queda desmoldar y servir.

Algunas versiones sitúan su origen en Galicia y la relacionan con el «gâteau de famille» francés, elaborado tradicionalmente con crema de mantequilla en lugar de crema pastelera. Es un dato que aparece en pocas fuentes, así que conviene tomarlo más como curiosidad que como certeza sobre su procedencia.

Ingredientes para la tarta de la abuela (molde de 20×20 cm, 12 raciones)

Estas cantidades están pensadas para un molde cuadrado de 20×20 cm, engrasado con mantequilla, y rinden unas 12 raciones. El tiempo total, sumando montaje y cocción de la crema, ronda la hora y diez minutos, sin contar el reposo en la nevera.

Ingrediente Cantidad
Leche entera 900 g (100 g se reservan aparte para mojar las galletas)
Azúcar blanco 150 g
Yemas de huevo 6
Harina de maíz (maicena) 50 g
Chocolate con leche 200 g
Nata para montar (mín. 35% M.G.) 100 g
Galletas María rectangulares 40 unidades aproximadamente

Si un día falta tiempo o ganas de hacer la crema desde cero, un atajo bastante fiable es sustituir la crema pastelera casera por un sobre de preparado para flan más un litro de leche. El sabor cambia ligeramente, pero el resultado funciona igual de bien y ahorra buena parte del trabajo.

Cómo hacer la tarta de la abuela paso a paso

El montaje de la tarta de la abuela sigue siempre el mismo orden: primero se engrasa y forra el molde, después se prepara la crema, a continuación el chocolate y, solo al final, se monta todo junto. Alterar este orden suele complicar innecesariamente el proceso, así que conviene respetarlo tal cual.

Si se opta por chocolate negro en lugar de chocolate con leche, conviene que sea de al menos un 60% de cacao para que la cobertura tenga cuerpo suficiente. En cualquier caso, este chocolate no necesita atemperarse: basta con fundirlo como se explica más abajo.

Prepara la crema pastelera o las natillas

Para la base de la tarta de la abuela, calienta 800 g de los 900 g de leche entera (el resto se reserva para mojar las galletas más adelante). Mientras tanto, bate las 6 yemas con los 150 g de azúcar hasta que la mezcla aclare, y añade después los 50 g de maicena, removiendo bien para que no queden grumos.

Vierte la leche caliente poco a poco sobre la mezcla de huevo y azúcar, sin dejar de remover, para que las yemas se atemperen y no cuajen de golpe. Vuelve a poner el conjunto al fuego medio y cocina sin dejar hervir, removiendo constantemente, hasta que la crema espese.

Retira del fuego en cuanto tenga la textura deseada y cubre la superficie con film transparente a piel, es decir, tocando directamente la crema. Es el gesto que evita que se forme esa costra reseca tan característica al enfriarse.

Prepara la cobertura de chocolate (ganache)

Para la ganache, pon los 200 g de chocolate con leche troceado en un bol amplio. Calienta aparte los 100 g de nata para montar y viértela sobre el chocolate en dos o tres veces, nunca fría, para que no se corte al contacto.

Mezcla con una espátula desde el centro hacia fuera hasta conseguir una crema lisa y brillante, sin grumos de chocolate sin fundir. Cubre también con film a piel y reserva mientras terminas de montar las capas de galletas.

Monta las capas de galletas y crema

Moja las galletas en la leche fría reservada, con cuidado de no empaparlas demasiado para que no se rompan al manipularlas. Cubre toda la base del molde con esta primera capa, partiendo galletas si hace falta para ajustar bien la forma y dejar el mínimo de huecos.

Vierte encima la mitad de la crema pastelera y alísala con la espátula. Añade una segunda capa de galletas mojadas y cubre con el resto de la crema, repitiendo el mismo gesto de alisado.

Cierra con una última capa de galletas mojadas y termina vertiendo la ganache de chocolate por encima, extendiéndola con cuidado hasta que la superficie quede uniforme y brillante.

Deja cuajar en la nevera y desmolda

La tarta de la abuela necesita reposar en la nevera un mínimo de 6 horas, aunque lo ideal es dejarla toda la noche: es lo que permite que las capas cuajen bien y que el sabor y la consistencia mejoren de un día para otro. Alguna fuente apunta que con 2 horas basta si hay prisa, pero no es lo habitual ni lo más recomendable.

Para desmoldarla sin que se rompa, un truco sencillo funciona muy bien: mete la tarta 2 horas en el congelador justo antes de desmoldar. El frío intenso facilita separarla del molde sin que las capas se desplacen, y después se devuelve a la nevera hasta el momento de servir.

En breve 🧊

  • Mínimo 6 horas en la nevera, mejor toda la noche
  • 2 horas en el congelador antes de desmoldar, para que salga entera
  • Vuelve a la nevera hasta servir

Variantes de la tarta de la abuela

Más allá de la receta clásica, hay varias formas de adaptar la tarta de la abuela según el tiempo disponible o el gusto de cada casa.

Con preparado en polvo en vez de crema casera

Un sobre de preparado para flan disuelto en un litro de leche sustituye a la crema pastelera casera. El sabor no es idéntico, pero el resultado convence igualmente, y es sin duda la opción más rápida cuando el tiempo aprieta.

Con natillas en vez de crema pastelera

Con 3 huevos enteros, 75 g de azúcar, 500 g de leche y 30 g de maicena —a veces con una vaina de vainilla— se obtienen unas natillas que resultan más ligeras que la crema pastelera hecha solo con yemas.

Con canela y ralladura de limón

Infusionar la leche con piel de limón y una rama de canela toda la noche antes de preparar la crema intensifica mucho el sabor final. Quien prefiera algo más sencillo puede añadir simplemente una pizca de canela a la mezcla de yemas.

Con licor para mojar las galletas

Mojar las galletas en brandy o en Baileys, en lugar de o además de la leche, es un truco habitual en algunas versiones caseras para conseguir una tarta pensada más para adultos.

Versión francesa con crema de mantequilla

En Francia existe una tarta muy similar, conocida como «gâteau de famille» o «gâteau aux biscuits Thé de Lu», que se prepara con crema de mantequilla en lugar de crema pastelera o natillas. Este dato solo aparece documentado en una fuente, así que conviene tomarlo con cautela.

Trucos y conservación de la tarta de la abuela

  • Si no tienes molde de 20×20 cm, una bandeja de cristal tipo 30x18x5 cm funciona igual de bien.
  • Deja todos los ingredientes a temperatura ambiente antes de montar la tarta: si están calientes, las capas tienden a mezclarse en vez de quedar bien diferenciadas.
  • Moja siempre las galletas en leche fría, nunca caliente, para que no se rompan al manipularlas.
  • Deja reposar la tarta ya montada al menos 2 horas fuera de la nevera antes de meterla, y luego un mínimo de 6 horas dentro.
  • Se conserva bien en la nevera y, de hecho, gana sabor y consistencia de un día para otro.
  • Si la ganache se corta al añadir la nata, incorpórala en 2-3 veces y nunca fría de la nevera.
  • Para el toque final, decora con galleta triturada o virutas de chocolate justo antes de servir.

Con estos pasos y un poco de paciencia para el reposo en la nevera, la tarta de la abuela sale prácticamente perfecta a la primera. Anímate a probar alguna de sus variantes la próxima vez que toque celebrar algo en casa.

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