Las mejores playas de Menorca
En breve 🌊
- Las mejores playas de Menorca son Cala Macarella, Cala Turqueta, Cala Mitjana y Cala Galdana en el sur, y Cala Pregonda, Cala Pilar y Algaiarens en el norte.
- La costa sur concentra las aguas turquesas más fotografiadas de la isla, pero también la mayor masificación en julio y agosto.
- La costa norte, más agreste, esconde calas de arena rojiza dentro de espacios protegidos, casi siempre con menos gente.
- El Camí de Cavalls conecta buena parte de las calas a pie, y hay tramos donde el coche está directamente prohibido en temporada alta.
Cuando el sol pega fuerte y el mar de Menorca pasa de azul a ese turquesa casi irreal, la pregunta de siempre vuelve: ¿cuáles son las mejores playas de Menorca? La isla, declarada Reserva de la Biosfera, guarda más de cien arenales entre calas vírgenes escondidas tras pinares y playas urbanizadas con todos los servicios. La costa sur y la costa norte ofrecen experiencias muy distintas, y elegir bien depende de lo que busques: aguas turquesas de postal, tranquilidad para ir con niños, o rincones a los que solo se llega caminando por el Camí de Cavalls.
Esta guía organiza las playas por costa, con los datos prácticos que de verdad cambian el plan: cómo llegar, cuándo ir y qué llevar. Porque en Menorca la playa perfecta no siempre es la más fotografiada, sino la que encaja con tu momento del verano.
Las mejores playas del sur de Menorca
Entre Ciutadella y Alaior se despliega el tramo de costa que hizo famosa a Menorca: calas de aguas turquesas, arena blanca y acantilados forrados de pino. Es también donde la afluencia aprieta más en julio y agosto, con parkings que se llenan antes de las nueve de la mañana.
En esta misma costa, aunque de perfil muy distinto, está Son Bou: la playa más larga de Menorca, con más de 2,5 km de arena y todos los servicios, una alternativa cómoda cuando las calas pequeñas están a rebosar.
Cala Macarella y Cala Macarelleta
Aguas turquesas, arena blanca y acantilados de unos 30 metros enmarcados por pinares: Cala Macarella apareció en un célebre anuncio de Estrella Damm, y desde entonces su fama no ha hecho más que crecer. De junio a septiembre el vehículo propio está prohibido, así que la llegada es en bus desde Ciutadella (cada 20 minutos, de 08:30h a 20:20h), con tickets que conviene sacar en las taquillas de la ciudad. Quien prefiera caminar puede aparcar en Cala Galdana y llegar en unos 30 minutos por el Camí de Cavalls, un sendero de acantilado con miradores que va regalando vistas hasta Macarelleta, su pequeña hermana escondida tras las rocas.
Cala Turqueta
A unos 40 minutos andando de Macarella, Cala Turqueta lleva el nombre que promete: un azul intenso sobre arena blanca, la cala dividida en dos por un saliente rocoso que invita a explorar ambos lados. En temporada alta se llena entre las 8h y las 9h de la mañana, con el parking a 10 minutos de la orilla. Algunos barcos turísticos que salen de Ciutadella hacen parada aquí, y para quien no quiera conducir, el bus es la alternativa más sencilla.
Cala Mitjana y Cala Mitjaneta
Otra combinación de aguas azul turquesa, arena blanca y acantilados calcáreos coronados de pinos. Mitjaneta, diminuta, apenas tiene espacio para unas pocas personas y se alcanza nadando o con esnórquel desde Mitjana. El acceso a pie parte del Mirador La Punta, en Cala Galdana, unos 30 minutos por el Camí de Cavalls, o desde un parking a 15 minutos andando; en temporada alta también hay bus. Cala Mitjana ha sido señalada por alguna publicación, entre ellas la revista GEO, como una de las mejores playas de España.
Cala Galdana
La opción urbanizada de esta costa: unos 500 metros de arena con todos los servicios, moto de agua, kayak y paddle surf, además del hotel Meliá Cala Galdana con piscina y un mirador propio. Es también el punto de partida habitual de los paseos en barco hacia Macarella, Macarelleta, Turqueta, Son Saura, Mitjana, Trebaluger y Escorxada. Se llega en bus desde Mahón o Ciutadella, o en coche con parking cerca.
Cala en Porter
Acantilados altos que frenan el oleaje y dejan unas aguas poco profundas, ideales para bañarse tranquilo; todos los servicios, parque infantil incluido. Justo al lado espera la Cova d’en Xoroi, el bar excavado en la roca famoso por sus atardeceres, y desde la propia cala salen tours en kayak hacia las cuevas de Cales Coves. Acceso en bus o coche, con parking cercano.
Son Saura del Sur y Es Talaier
Son Saura es la playa virgen más grande del sur, formada por los tramos de Es Banyuls y Bellavista, con buena sombra de pinar y un acceso en coche sencillo. A 20 minutos andando por el Camí de Cavalls aparece Es Talaier, apenas 50 por 80 metros de aguas poco profundas perfectas para esnórquel, aunque muy concurrida en temporada alta. El parking de Son Saura, gratuito, sirve de punto de partida para ambas.
Las mejores playas del norte de Menorca
La costa norte cambia de registro: rocas volcánicas, arena rojiza, apenas pinos y, sobre todo, menos gente. Buena parte de estas playas se encuentran dentro de reservas naturales, lo que explica su carácter más agreste y también algunas restricciones de acceso.
Cala Pregonda
Arena rojiza y dorada entre islotes que frenan el oleaje y formaciones de roca volcánica: una de las estampas más reconocibles de Menorca, hasta el punto de ilustrar la portada de Incantations, de Mike Oldfield. Sin pinos ni servicios, conviene llevar gorro y agua. Se aparca gratis en la playa de Binimel·la y se camina unos 30 minutos por terreno rocoso, o bien se llega por el Camí de Cavalls.
Cala Pilar
Dentro de la Reserva Marina Integral del Norte, con 240 metros de arena rojiza, un sistema dunar y encinares bien conservados. El fondo marino invita al esnórquel, aunque los baños de barro están prohibidos. Se llega tras 40 minutos andando desde el parking, solo accesible en coche o moto; la canción «Si véns», de Ja T’ho Diré, le rinde homenaje.
Playas de Algaiarens (La Vall)
Dos playas en una: Es Tancats, más extensa y concurrida, y Es Bot, más tranquila y con una zona húmeda. La arena blanca, poco habitual en esta costa, y las aguas transparentes las hacen destacar dentro de esta Área Natural de Especial Interés. Se llega en unos 10 minutos andando desde el parking, y en algunos tramos se practica nudismo.
Cavalleria y Ferragut
Arena gruesa dorada mezclada con tonos rojizos de arcilla, cerca del Faro de Cavalleria. El acceso en coche es cómodo, con parking próximo, aunque aquí también están prohibidos los baños de barro.
Arenal d’en Castell
Con unos 650 metros de longitud, es una de las playas más grandes de Menorca. Su forma arqueada protege del viento del norte, y las aguas transparentes y poco profundas sobre arena clara la convierten en una opción cómoda, con todos los servicios a mano.
Cala Tortuga y Cala Presili
Dentro del Parque Natural de S’Albufera des Grau, con vistas al Faro de Favàritx, estas dos calas de arena blanca fina y aguas transparentes premian a quien llega hasta ellas. El camino, unos 30 minutos a pie sin sombra desde el faro, o en bus desde Mahón hasta cerca y luego 10-15 minutos por el Camí de Cavalls. En Presili se practica nudismo.
Playas de Menorca para ir en familia
No todas las calas de Menorca convienen a los más pequeños: los acantilados y los accesos largos a pie que definen algunas de las más bonitas son justo lo que hay que evitar con niños pequeños. Las playas urbanizadas, de aguas poco profundas y con servicios cerca, son la opción segura.
Cala Galdana encabeza la lista por su bahía de aguas tranquilas y su oferta completa de servicios, ideal para pasar el día sin sobresaltos. Cala en Porter ofrece un perfil parecido, con aguas poco profundas y un parque infantil junto a la arena, además de la sombra que dan sus acantilados.
El Arenal d’en Castell suma aguas transparentes y poco profundas a una playa grande con todos los servicios, mientras que Es Grau propone algo distinto: aguas tranquilas dentro del Parque Natural de S’Albufera des Grau, con senderos cerca para quien quiera alargar la tarde observando aves. Cualquiera de estas cuatro evita las cuestas y los caminos largos que sí tienen sentido para un adulto, pero no para un niño cansado de caminar bajo el sol.
Cómo llegar a las playas de Menorca
El acceso condiciona buena parte de la elección en Menorca. Algunas calas se recorren en coche hasta un parking cercano; otras solo se alcanzan a pie por el Camí de Cavalls, o en bus durante la temporada alta.
Se recomienda alquilar coche o moto para moverse por la isla: la moto, en particular, evita los problemas de aparcamiento en las calas más concurridas de julio y agosto. El Camí de Cavalls, sendero histórico que rodea Menorca por completo, conecta las calas del sur —Cala Galdana, Mitjana, Macarella, Turqueta— y las del norte —Binimel·la y Pregonda, o Ets Alocs y Sant Felip hasta Cala Pilar—, con miradores repartidos por el trayecto.
En Cala Macarella, el vehículo propio está prohibido de junio a septiembre: solo se llega en bus desde Ciutadella, cada 20 minutos entre las 08:30h y las 20:20h, con tickets que conviene comprar antes en las taquillas de la ciudad. Otras playas del norte, como Pregonda o Pilar, solo se alcanzan a pie desde un parking, sin ninguna línea de transporte público que las cubra.
Cuándo ir a las playas de Menorca
La temporada elegida cambia por completo la experiencia, sobre todo en las calas más famosas del sur. En julio y agosto, parkings como el de Turqueta se llenan entre las 8h y las 9h de la mañana, y la afluencia llega a su punto máximo en toda la costa sur.
En breve
- Mayo, junio y septiembre ofrecen menos gente y precios de alojamiento más bajos.
- El clima acompaña el baño de mayo a octubre.
- Julio y agosto son los meses de mayor masificación en las calas del sur.
Viajar en mayo, junio o septiembre suele ser la mejor decisión para quien prefiere disfrutar de las calas sin aglomeraciones, con la ventaja añadida de un alojamiento más asequible. El clima cálido se mantiene apto para el baño de mayo a octubre, así que adelantar o retrasar el viaje unas semanas no significa renunciar al mar.
Consejos prácticos para visitar las playas de Menorca
Menorca es Reserva de la Biosfera de la Unesco desde hace décadas, con más de cien playas repartidas por sus dos costas. Conservarla exige algunos cuidados sencillos que conviene tener presentes antes de salir de casa:
- Lleva gorro y agua en las playas del norte, que carecen de pinos para dar sombra, como ocurre en Cala Pregonda.
- Los baños de barro están prohibidos en Cala Pilar y en Cavalleria.
- El nudismo está permitido en varias playas, entre ellas Cala Presili y las playas de Algaiarens.
- No te salgas de los senderos marcados en zonas de dunas, como en Cala Pilar, para no dañar el sistema dunar.
- No dejes residuos ni alteres el paisaje en espacios protegidos como el Parque Natural de S’Albufera des Grau.
Menorca no se agota en una sola visita, y esa es precisamente su gracia: cada costa, cada estación del año, propone una versión distinta de la misma isla. Si puedes elegir fecha, adelanta el viaje a junio o corre hasta septiembre, y deja algún hueco en el itinerario para la cala que nadie te haya recomendado todavía.