Las mejores calas de Menorca: guía completa por zonas

Las mejores calas de Menorca: guía completa por zonas

En breve 🌊

  • El sur reúne las calas más fotografiadas: arena blanca, pinares y acceso a pie por el Camí de Cavalls.
  • El norte es más salvaje, con arena rojiza y menos servicios, pero paisajes que no se olvidan.
  • El este esconde calas vírgenes junto al Faro de Favàritx, dentro de la Reserva de la Biosfera.
  • Mayo, junio y septiembre evitan la masificación de julio y agosto.
  • En temporada alta, algunas calas del sur solo se alcanzan en bus o a pie.

Cuando alguien pregunta por las mejores calas de Menorca, la respuesta cambia según en qué punto de la isla se despierte esa mañana. Al sur, la arena blanca y los pinares que llegan casi hasta el agua; al norte, un paisaje más crudo, de arena rojiza y viento; al este, calas vírgenes que apenas figuran en las guías. Toda la isla está declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco, y esa condición se nota en el estado de conservación de cada rincón.

Las calas vírgenes de Menorca comparten un rasgo: cuanto más cuesta llegar, menos gente hay cuando se llega. Las aguas turquesas del sur conviven con el suave sendero del Camí de Cavalls, la ruta que bordea la isla y que sirve, en la práctica, de mapa para casi todas las playas de este artículo. Esta guía recorre las playas del norte y del sur, y también el este, para que la elección dependa del tipo de día que se busca, no de la suerte.

Cuándo ir y cómo moverte por las calas de Menorca

Antes de elegir cala conviene resolver la logística, porque en Menorca condiciona más que en otras islas. Al ser Reserva de la Biosfera, buena parte del litoral queda fuera del alcance del asfalto, y eso es justo lo que mantiene el agua tan limpia.

Se recomienda alquilar coche o moto para moverse entre calas; la moto, además, evita el problema del parking en las playas más concurridas, donde encontrar hueco puede llevar más tiempo que el propio baño. Mayo, junio y septiembre son los meses con mejor equilibrio entre buen tiempo y menos aglomeración, con precios también más suaves que en pleno verano.

En julio y agosto, el parking de calas como Turqueta o Macarella puede llenarse ya a las 8 o 9 de la mañana. Además, de junio a septiembre no se puede acceder en vehículo propio a Cala Macarella: hay un bus que suele pasar cada 20 minutos aprox. desde Ciutadella, con horario aproximado de 08:30 a 20:20h, y conviene sacar el ticket con antelación o en taquilla para no perder tiempo de playa haciendo cola.

Las mejores calas del sur de Menorca

Cala Macarella y Cala Macarelleta

Junto a Cala Galdana, esta pareja de calas es probablemente la imagen que primero viene a la cabeza al pensar en el sur de la isla; no en vano, Estrella Damm las eligió para uno de sus anuncios. Arena blanca, agua turquesa y acantilados de unos 30 metros enmarcan un pinar que llega hasta la misma orilla, con un chiringuito en Macarella para quien no quiera cargar con nevera. Se llega en el bus mencionado en el apartado anterior o a pie desde Cala Galdana, unos 30 minutos por el Camí de Cavalls. Macarelleta, más pequeña y virgen, funciona como la hermana discreta de Macarella, a un paso de distancia.

Cala en Turqueta

A unos 40 minutos andando de Macarella, Turqueta debe su nombre al color casi irreal de su agua. Un saliente rocoso la divide en dos mitades, ambas rodeadas de pinares que dan sombra. El parking queda a 10 minutos de la arena y se llena rápido en temporada alta. Los barcos turísticos suelen hacer parada aquí, así que no es la mejor opción para quien busca tranquilidad absoluta.

Cala Mitjana y Cala Mitjaneta

Aguas turquesas, arena blanca y acantilados calcáreos flanqueados de pinos definen esta cala, muy similar en espíritu a Macarella pero algo menos conocida. Mitjaneta, diminuta, se alcanza nadando o haciendo snorkel desde Mitjana. El acceso puede hacerse por el Camí de Cavalls desde Cala Galdana, unos 30 minutos pasando por el Mirador de La Punta, o desde un parking a 15 minutos andando.

Cala Trebalúger

Completamente virgen, en Trebalúger desemboca un torrente que baja del barranco de Son Fideu. No tiene servicios ni acceso en coche, así que solo se llega por mar —el kayak es la opción más práctica— o a pie desde Cala Galdana o Santo Tomás, para quien no le importe caminar un buen rato a cambio de soledad.

Son Saura del sur

En Ciutadella, Son Saura del sur es de las playas vírgenes más grandes de esta costa, con un pinar que regala sombra abundante, algo que escasea en otras calas vírgenes del sur. A diferencia de la mayoría de sus vecinas, el acceso en coche es cómodo.

Es Talaier

Una de las playas más pequeñas de Menorca, con unas dimensiones aproximadas de 50 por 80 metros. Sus aguas turquesas y poco profundas la hacen ideal para snorkel, lo que explica que en temporada alta se llene con rapidez. Está cerca de Son Saura; se aparca allí y se caminan unos 20 minutos por el Camí de Cavalls.

Binigaus

La playa virgen más extensa de la costa sur, sin servicios y a cierta distancia del aparcamiento más cercano. Es, con diferencia, la playa más popular de Es Migjorn Gran.

Playa Atalis

Accesible desde Santo Tomás, combina arena blanca y agua turquesa con una afluencia baja incluso en pleno verano, algo poco habitual en esta zona de la isla.

Las mejores calas del norte de Menorca

El norte de Menorca cambia de registro: arena rojiza u oscura, menos pinares y más viento, con paisajes que recompensan la caminata. Aquí conviene llevar agua y sombra propia, porque los servicios escasean.

Cala Pregonda

Su arena rojiza y dorada contrasta con un agua cristalina protegida del oleaje por varios islotes; la imagen fue portada de un disco de Mike Oldfield. No hay servicios, así que hay que llevar agua y protección solar. Se aparca en Binimel·la y se camina unos 30 minutos por terreno rocoso.

Cala Pilar

Dentro de una Reserva Marina, Cala Pilar es una playa virgen de unos 240 metros de largo, de arenas rojizas y sistema dunar protegido. Solo se accede a pie o por mar, con unos 40 minutos de caminata desde el parking. Está prohibido salirse del sendero y, en concreto, darse baños de barro: las fuentes coinciden en que no tienen respaldo científico y que la práctica erosiona el paisaje, así que mejor limitarse a mirar.

Cala’n Carbó

Una de las calas más escondidas de la isla, conocida como «playa de macs» por sus piedras redondeadas de tono rojizo. Se llega a través de un arroyo desde Cala Morell, una opción para quien busque una experiencia realmente privada.

Cala Cavalleria

Famosa por los baños de barro que se extraen de sus rocas, aunque ninguna fuente respalda científicamente sus propiedades y la extracción produce erosión del paisaje, así que no es una práctica recomendable. Al margen de eso, su arena rojiza y su ambiente salvaje atraen a surfistas cuando hay olas. El acceso en coche es bueno, dentro de la Reserva Marina del norte.

Cala Sa Mesquida

Muy cerca de Maó, a pocos minutos, combina arena dorada y aguas cristalinas. Es una de las calas del norte más populares precisamente por conservar ese aspecto intacto.

Playas de Algaiarens (La Vall)

Dos calas vírgenes separadas por un saliente rocoso, dentro de un Área Natural de Especial Interés. Su arena blanca es poco habitual en el norte. La playa dels Tancats es la más extensa y concurrida, mientras que la playa des Bot ofrece más tranquilidad; ambas a unos 10 minutos andando del parking.

Binimel·la

Arena gruesa con tonalidades diferentes y un aire prácticamente virgen, pese a un acceso en coche sencillo. Está en pleno corazón de la Reserva Marina del norte.

Las calas del este de Menorca: Presili, Tortuga y Caló Roig

Cala Presili

Virgen y protegida, Cala Presili se sitúa entre el Faro de Favàritx y la playa de Es Grau, dentro del espacio de S’Albufera des Grau, también parte de la Reserva de la Biosfera. Se llega andando unos 10-15 minutos desde el faro por el Camí de Cavalls. Sus aguas transparentes invitan al snorkel y al buceo, y es una de las calas donde el nudismo se practica con normalidad.

Cala Tortuga

Vecina de Presili, a unos 15 minutos andando del Faro de Favàritx por el mismo sendero, Cala Tortuga ofrece un paisaje árido de acantilados de pizarra negra y grisácea, bien distinto al resto de la isla.

Caló Roig

Cerca de Alcaufar, es la playa más pequeña de Menorca, rodeada de acantilados y con aguas cristalinas. Se puede llegar por mar en kayak, y cerca queda la Torre de Alcaufar, una torre de vigilancia del siglo XVIII que añade algo de historia al paisaje.

Playas con todos los servicios para ir en familia

Las calas vírgenes exigen caminata y paciencia; estas playas, en cambio, ofrecen comodidad y servicios completos para quien viaja con niños o simplemente prefiere no complicarse:

  • Cala Galdana: 500 metros en forma de bahía, con hoteles como el Meliá Cala Galdana y punto de partida de excursiones en barco a Macarella, Turqueta, Mitjana y Trebalúger.
  • Cala en Porter: acantilados que frenan el oleaje, aguas poco profundas casi de piscina natural, parque infantil y cerca la Cova d’en Xoroi.
  • Son Bou: con 2.500 metros, es la playa más larga de la isla, con zona de familias, zona de parejas y zona nudista bien diferenciadas; conviene prestar atención a las corrientes en la parte más abierta.
  • Punta Prima: surf, paddle surf, kayak y buceo, con vistas al faro de la Isla del Aire y parque infantil completo.
  • Arenal d’en Castell: en forma de concha, con arena fina y aguas transparentes y seguras.

Actividades en las calas de Menorca: snorkel, kayak y paseos en barco

Varias calas se eligen menos por la arena y más por lo que se puede hacer en el agua. El snorkel encuentra sus mejores escenarios en Cala Mitjana y Mitjaneta, en Cala Pilar —con un fondo marino especialmente rico dentro de su Reserva Marina—, en Es Talaier y en Cala Presili.

El kayak, además de ocio, es en Menorca una forma de acceso: llega a calas sin carretera como Caló Roig o Cala Trebalúger, donde caminar no siempre es la opción más cómoda.

Para quien prefiere ver varias calas en un solo día sin planificar rutas a pie, los paseos en barco o catamarán desde Cala Galdana, y también desde la costa norte en Fornells, recorren algunas de las playas más emblemáticas en una sola salida.

En breve ⚠️

  • No practicar baños de barro en Cala Cavalleria ni Cala Pilar: erosionan el paisaje y no tienen respaldo científico.
  • Respetar el sendero del Camí de Cavalls en zonas de dunas protegidas, como Cala Pilar.
  • El nudismo se practica con normalidad en Cala Presili y en una zona de Son Bou.
  • Llevar agua, sombra propia y protector solar a las calas del norte.
  • Reservar plaza de bus o llegar temprano para Macarella y Turqueta en temporada alta.

Consejos prácticos y errores que evitar

  • Evitar los baños de barro en Cala Cavalleria y Cala Pilar: además de no tener respaldo científico, contribuyen a la erosión de un paisaje protegido.
  • Mantenerse en el sendero marcado del Camí de Cavalls cuando se atraviesan zonas de dunas, como en Cala Pilar.
  • Saber de antemano dónde se practica nudismo con normalidad, como en Cala Presili o en una zona concreta de Son Bou, para no llevarse sorpresas.
  • Cargar con agua, sombra propia y protección solar en las calas del norte, que suelen carecer de pinos y de cualquier tipo de servicio.
  • En temporada alta, reservar plaza de bus para Macarella o llegar temprano a Turqueta, porque el parking se agota antes de media mañana.

Al final, elegir entre las mejores calas de Menorca es menos una cuestión de ranking y más de temporada, de ganas de caminar y de cuánto silencio se busca ese día. Quien prefiera evitar aglomeraciones puede simplemente desplazar el reloj: llegar una hora antes que el resto, o dejar el sur para la tarde y guardar el norte para la mañana, cuando la luz todavía es baja y las calas rojizas parecen otro sitio.

Publicaciones Similares